“Si los políticos leyeran más a Tolstoi no estaríamos involucrados en esta guerra”: Selma Ancira, traductora y eslavista
Uno de los libros que me acompañó en mi primera hospitalización fue el "Paisaje caprichoso de la literatura rusa". Cuando vino y pude entrevistarla, se lo dije. Se puso a llorar.
“Un lector hispanohablante que en algún momento se haya interesado por la literatura rusa, sus dilemas infinitos, sus paisajes, su historia compleja y sus personajes taciturnos y fijados en su tiempo, seguramente se ha topado con el filtro impecable de la traductora y eslavista mexicana Selma Ancira.
Tras educarse en Rusia y Grecia, tuvo las herramientas para leer clásicos de estas culturas y representarlos con detalle y fidelidad para quienes leen en español. Ella interpretó la Roma de un príncipe que se desencantó de ella y volvió a enamorarse con los ojos de la distancia, imaginada por Nikolái Gógol. También calcó a una familia insoportablemente enérgica que terminó volviéndose feral, narrada por Iván Gonchárov. Además, transportó a los lectores al viejo castillo de Roquenval, de Nina Berbérova, que representaba la dignidad de una adulta mayor y un negocio en ciernes para sus descendientes.
Pero, sobre todo, Selma Ancira se ha empeñado en traducir la obra de la poetisa Marina Tsvetáyeva, una mujer que vivió la peor parte de la revolución rusa: la persecución, el exilio, el abuso, la pérdida y el suicidio. Con todo, dejó una obra con carácter que obsesionó a la traductora.
Hoy residente en Barcelona, esta eslavista visitó Colombia por primera vez para compartir experiencias alrededor de la traducción en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2022”.


