Mírelo bien: este no es un bebé real
Enero es una gran temporada para lo inusual, como la historia de Susan Gibbs y sus reborn dolls, bebés hechos en silicona y pintados con una técnica hiperrealista. Me la compraron.
“A simple vista, este bebé tiene la apariencia de uno de sus hijos cuando eran recién nacidos: sus ojitos están entreabiertos, sus cabellos son finos, sus manitas son diminutas, su piel es rosada y sus mejillas son regordetas. Además, se calienta con abrazos. Sin embargo, su gestación no duró nueve meses y su creadora gana varios miles de dólares por cada uno de ellos. Además, este bebé no respira, no come, no crece ni se endeudará para ir a la universidad.
Esta es la historia de la artista Susan Gibbs y sus bebés, hechos en silicona y pintados con una técnica hiperrealista, que son un tesoro para los coleccionistas, una bendición para algunas personas con problemas de salud mental y un gran apoyo para la industria cinematográfica”.


