El castillo de las putas artes
Este sitio fue abierto al público en plena temporada navideña y pandemia, luego de un largo proceso de extinción de dominio. Es, quizá, uno de los reportajes que recuerdo con más cariño.
“Durante el evento de inauguración del edificio, que desde 2021 funcionará como centro cultural y de apoyo social, la alcaldesa local encargada de Los Mártires lo bautizó como “El castillo de las putas artes”. Quienes la escuchaban dentro y fuera de las barreras que se pusieron en la calle “para evitar aglomeraciones” —que igual ocurrieron afuera, porque en algunos sectores son inevitables— vitorearon y aplaudieron. Tatiana Piñeros, quien fue la primera alcaldesa local transgénero de Bogotá, explica en su discurso por qué se llena la boca con este nombre.
El barrio Santa Fe, como lo dice ella en su discurso, es un recuerdo borrado de la vida pública. Las mujeres bogotanas que no ejercen el trabajo sexual nunca van porque allí no encuentran nada que les interese. Los hombres que han ido para buscar esos servicios solo lo confiesan en confianza o tras un par de tragos. Las imágenes que la ciudadanía recuerda de este barrio son grabaciones de archivo que los canales usan una y otra vez: un carro pasa a toda velocidad mientras graba a las mujeres que esperan con ropas sugestivas en los portones.
A toda velocidad y sin mirar —o mirando, pero tan discretamente como la cultura heterosexual se los permite— cruzan también todos aquellos que deben pasar por la zona, porque el sitio tiene fama de peligroso. “En esta calle no se roban nada porque las chicas y todos cuidan a los que pasan por acá; la cosa cambia cuando sales de esta calle”, señala Tatiana. El Santa Fe es hogar de población empobrecida, femenina, migrante y trans, esquivo ante la institucionalidad y sujeto de muchos prejuicios; pero no siempre ha sido así”.
Este es un archivo pandémico y puedes leerlo todo en este enlace.


