Bernardo Jaramillo Ossa y la muerte de las alternativas
Quise hablar con Aída Avella desde cuando estaba en bachillerato. Se me dió para la tesis de maestría y para esto. Ojalá haya mejores cosas que contar en el futuro.
“‘No quisiéramos que la historia estuviera signada por esto. No quisiéramos contarles a los jóvenes que esto ocurrió así, pero no podemos esconder la historia’”. Cuando la senadora de la Unión Patriótica Aída Avella recuerda las muertes de los compañeros y simpatizantes de su partido, su voz se quiebra y se llena de pesadez.
La Unión Patriótica se fundó en 1984 como un intento de abrir un ala política a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) que, con el tiempo, diera pie a su desmovilización definitiva. No obstante, desde su nacimiento fue visto de forma sombría por ciertos sectores de la población y sus militantes fueron víctimas de una especie de purga que, según cifras del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), dejó 4.153 personas asesinadas”.


